El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Región de Murcia celebra del 3 al 8…
El ictus y las enfermedades cardiovasculares, los protagonistas del Día Mundial de la Fisioterapia 2026
El tema del Día Mundial de la Fisioterapia de este año es el papel de la fisioterapia y la actividad física en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares.
Fisioterapia, movimiento y prevención: claves para cuidar nuestra salud a cualquier edad
Moverse más, reducir el tiempo que pasamos sentados y mantener unos hábitos saludables puede marcar una gran diferencia en nuestra salud. Con motivo del Día Mundial de la Fisioterapia, que se celebra el 8 de septiembre, World Physiotherapy pone este año el foco en la prevención y el abordaje de las enfermedades cardiovasculares, el ictus y otras enfermedades no transmisibles, destacando además la importancia de mantenerse activo durante toda la vida.
Enfermedades cardiovasculares: prevenir también forma parte del tratamiento
Las enfermedades cardiovasculares engloban las afecciones que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos. Cuando estos vasos se estrechan, endurecen u obstruyen, el flujo de sangre hacia órganos como el cerebro, el corazón o los músculos puede verse reducido, aumentando el riesgo de problemas como un infarto de miocardio o un ictus.
Actualmente, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial. Cada año provocan 20,5 millones de muertes, lo que representa alrededor del 30 % de todas las muertes. El 85 % se deben a infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Sin embargo, muchas de estas enfermedades pueden prevenirse actuando sobre factores de riesgo como el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, una dieta poco saludable, la obesidad, la contaminación atmosférica o la inactividad física. Además, la hipertensión arterial es el principal factor de riesgo de enfermedad cardiovascular a nivel mundial.
Aquí la fisioterapia tiene un papel importante. Los fisioterapeutas pueden ayudar a identificar a las personas con mayor riesgo, evaluar su capacidad de movimiento y ejercicio y diseñar programas personalizados y seguros. También pueden favorecer cambios hacia estilos de vida más activos, contribuir a la detección precoz de problemas de salud e identificar señales de alerta que requieran atención médica especializada.
En las personas que ya padecen una enfermedad cardiovascular, la fisioterapia puede ayudar a controlar la enfermedad y reducir la probabilidad de sufrir nuevos episodios cardíacos mediante programas de ejercicio personalizados, educación, mejora de la condición física y estrategias para favorecer el autocontrol y mantener un estilo de vida saludable.
Ictus: la rehabilitación debe comenzar cuanto antes
Un ictus se produce cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se reduce o se interrumpe repentinamente. Se trata de una urgencia médica que necesita tratamiento inmediato. Puede ser isquémico, cuando un coágulo bloquea un vaso sanguíneo; hemorrágico, cuando se produce la rotura y sangrado de un vaso; o puede presentarse como un ataque isquémico transitorio, una obstrucción temporal que puede ser una señal de alerta de un futuro ictus.
Según los datos recogidos en los materiales del Día Mundial de la Fisioterapia, una de cada cuatro personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida, aunque casi todos los ictus pueden prevenirse.
La rehabilitación es una parte fundamental de la recuperación. Su objetivo es ayudar a la persona a volver a realizar sus actividades cotidianas, mejorar su calidad de vida y favorecer el mayor grado posible de independencia. Habitualmente comienza durante las primeras 48 horas, una vez que la persona se encuentra médicamente estable, ya que empezar pronto puede favorecer tanto la recuperación como la confianza.
Tras un ictus pueden aparecer problemas de movimiento, equilibrio, marcha, fuerza, uso de brazos, forma física, fatiga o pérdida de independencia. La fisioterapia puede contribuir a mejorar la fuerza y el movimiento de brazos y piernas, recuperar la capacidad de caminar, mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de caídas, abordar la rigidez y el dolor, mejorar la condición física y facilitar la práctica de actividades de la vida diaria.
Además, el ejercicio tiene beneficios durante todas las etapas de recuperación. La fisioterapia basada en ejercicio mejora la función física, la movilidad, el equilibrio y la calidad de vida, desde la atención hospitalaria hasta la rehabilitación comunitaria a largo plazo.
La prevención también continúa después del primer ictus. Los fisioterapeutas ayudan a introducir cambios en el estilo de vida que puedan reducir el riesgo de sufrir un segundo episodio y disminuir la posibilidad de discapacidad a largo plazo.
Enfermedades no transmisibles: pequeños hábitos, grandes cambios
Las enfermedades no transmisibles son afecciones crónicas, no infecciosas, que normalmente se desarrollan lentamente durante años. Entre las más frecuentes se encuentran las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades pulmonares crónicas y la diabetes.
En 2021, 43 millones de personas fallecieron a causa de una enfermedad no transmisible, de las que 18 millones murieron antes de cumplir los 70 años. Además, el 73 % de estas muertes se produjeron en países de ingresos bajos y medios.
Estas enfermedades están muy relacionadas con los hábitos cotidianos y con el entorno. Entre sus principales factores de riesgo se encuentran la falta de actividad física, las dietas poco saludables, fumar o estar expuesto al humo del tabaco, el consumo nocivo de alcohol y la contaminación atmosférica. Estos factores pueden favorecer problemas como hipertensión, niveles elevados de azúcar en sangre, colesterol alto, sobrepeso u obesidad.
Buena parte de estas enfermedades pueden prevenirse o retrasarse. Moverse más, pasar menos tiempo sentado, seguir una dieta equilibrada, no fumar, limitar el consumo de alcohol y realizar revisiones médicas periódicas son algunas de las medidas que recogen los materiales de World Physiotherapy.
La actividad física también puede aumentar la energía, mejorar el sueño, ayudar a controlar el peso, mejorar la capacidad aeróbica, reducir la presión arterial y el colesterol, mejorar el estado de ánimo y reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.
Moverse más, a cualquier edad
La actividad física aporta beneficios durante todas las etapas de la vida. Ayuda a proteger frente a enfermedades cardíacas, ictus, diabetes y algunos tipos de cáncer; reduce el riesgo de obesidad; mejora la salud mental, el estado de ánimo y el sueño; favorece el desarrollo de los niños y ayuda a las personas mayores a mantener su independencia y prevenir caídas. También contribuye a mantener el cerebro sano y mejora la memoria, la atención y otras capacidades cognitivas.
Sin embargo, los datos muestran que todavía queda camino por recorrer: el 31 % de los adultos y el 80 % de los adolescentes no alcanzan los niveles recomendados de actividad física.
Las recomendaciones recogidas en los materiales indican entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica para los adultos, 60 minutos diarios para niños y adolescentes, actividades de fortalecimiento muscular dos días por semana en adultos y ejercicios de equilibrio y fuerza tres días a la semana para las personas mayores. También se recomienda limitar el tiempo sedentario y sustituirlo por actividad física siempre que sea posible.
Caminar, practicar deporte, jugar o realizar tareas domésticas también cuenta como actividad física. Pasar largos periodos sentado o delante de una pantalla, por el contrario, aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles.
La idea que recoge la campaña es sencilla: empezar pronto, mantenerse activo y seguir en movimiento durante toda la vida. La actividad física mejora la salud, la independencia y la calidad de vida a cualquier edad, y el fisioterapeuta puede asesorar sobre cómo realizar ejercicio de manera segura y alcanzar los niveles de actividad recomendados.
